que sabor se detecta en la punta de la lengua

Raúl Rojo Peralta y José María Rivera*

Sentido del gusto

El sentido del gusto está en la boca. Mediante en torno a diez.000 papilas gustativas (eminentemente situadas en la lengua, si bien asimismo hay en el paladar) el hombre reconoce y descubre estímulos químicos de los alimentos o elementos que identifica con diferentes sabores.

Este sentido, tal como señala el Manual MSD, está íntimamente relacionado con el sentido del olfato. Los dos sentidos identifican substancias químicas (el gusto con las papilas gustativas de la lengua y el olfato con las terminaciones inquietas de la nariz) y, una vez procesadas por el cerebro, las reconoce como sabores u fragancias específicos. Hay sabores fáciles que sencillamente precisan el sentido del gusto para ser determinados, pero otros son mucho más complejos y precisan asimismo el olfato para procesarlos.

¿De qué forma nos llega los sabores de las comidas?

Alén de que los alimentos sean salobres o dulces, amargos o ácidos (y una quinta parte gusto que analizaremos mucho más adelante), las papilas gustativas escogen qué comidas debemos consumir según las pretensiones nutritivas y los deseos personales .

Si andas habituado a comer un snack salobre a las 7 de la tarde cada día, la boca comenzará a mandar señales al cerebro justo en ese instante de la día. Pero precaución, no desearás comer algo dulce, sino más bien algo salobre.

¿Qué es y de qué forma marcha el sentido del gusto?

La primera cosa que tienes que saber es que el sentido del gusto está en la boca. Se compone en torno a unas diez.000 papilas gustativas situadas en la lengua, si bien asimismo hay un porcentaje en el paladar. Su función es contribuir a admitir y advertir estímulos químicos de los alimentos, tal como asimismo a distinguir sus diferentes sabores.

El sentido del gusto tiene una relación directa con el olfato, puesto que los dos te asisten a detectar substancias químicas, tanto el gusto a través de las papilas gustativas como el olfato mediante las terminaciones inquietas de la nariz. Los dos sentidos procesan estas substancias y mandan información al cerebro para admitir sabores u fragancias concretos. Hay situaciones en los que solo precisas del gusto para detectar sabores por su facilidad, pero asimismo existen algunos mucho más complejos que precisan los dos.

Diseña tu mapa

Y en este momento que entendemos que cada uno de ellos descubre los sabores en unas partes de la lengua distintas, preguntamos a Ángeles Romero por dónde podríamos iniciar nuestro mapa y, antes de apuntarnos el trámite, nos proporciona una pista. “Toda vez que hacemos las pruebas de reconocimiento siempre y en todo momento mencionamos a quienes paseen bien el alimento por la lengua, pero para lo amargo señalamos que es prácticamente preciso llegar a tragar el líquido con el que se efectúa la cata. Con el gusto amargo me atrevería a decir que, para su detección, la región preferente está en la base de la lengua pero claro, es diferente para todas y cada una la gente, si bien sí por norma general”, insiste la estudiosa.

“Pienso que lo mucho más simple a fin de que cada uno de ellos logre entender dónde identifica todos los sabores y entablar de este modo su mapa de la lengua, es coger azúcar y sal que todos contamos en el hogar, evaluar de forma directa el producto puro o una un tanto diluido, pasearlo por la lengua hasta decir: aquí, aquí detecto el salobre, por poner un ejemplo. Son ensayos muy fáciles que toda la multitud puede efectuar”, acaba la catedrática de Tecnología de los Alimentos.

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